miércoles, 9 de febrero de 2011

Todos los perros van al cielo


Hoy recibí esta foto de la Nasa. Para mí, las montañas de gas NGC 2174 se parecen a dos perros escrutando el universo. Más que a cualquier otra cosa. También es posible que yo esté loco. Como sea! La comparto con ustedes...


NGC 2174: Stars Versus Mountains Credit: ESA, Hubble, NASA
Explanation: It's stars versus gas mountains in NGC 2174 and the stars are winning. More precisely, the energetic light and winds from massive newly formed stars are evaporating and dispersing the
dark stellar nurseries in which they formed. The structures of NGC 2174 are actually much thinner than air and only appear as mountains due to relatively small amounts of opaque interstellar dust. A lesser known sight in the nebula-rich constellation Orion, NGC 2174 can be found with binoculars near the head of the celestial hunter. About 6,400 light-years distant, the entire glowing cosmic cloud covers an area larger than the full Moon and surrounds loose open clusters of young stars. The above image from the Hubble Space Telescope shows a dense interior region which spans only about three light years while adopting a color map that portrays otherwise red hydrogen emission in green hues and emphasizes sulfur emission in red and oxygen in blue. Within a few million years, the stars will likely win out completely and the entire dust mountain will be dispersed.

lunes, 7 de febrero de 2011

La genialidad del Maestro


Cuando examino mis métodos de pensamiento, llego a la conclusión de que el don de la fantasía me ha significado más que mi talento para absorber el conocimiento positivo.
Albert Einstein

lunes, 17 de enero de 2011

Almorzando con "Megachile Centucularis"


Tenía ya yo más de 20 años cuando un verano de vuelta en casa, mi padre me hizo notar un insecto que entraba volando a la cocina. Que es eso? Le pregunté.
“Esperá y mirá lo que hace!” me dijo.
El insecto que parecía una abeja, recorrió la distancia que lo separaba del reloj “Cu-Cú” que colgaba de la pared posterior. Y se plantó suspendido en el aire frente al péndulo que oscilaba imperturbable ante su presencia.
Se podía ver que transportaba en sus patas algo así como un pedazo de hoja. Pero en ese momento no pude definirlo con certeza. Aquel “suplemento” entre las patas lo hacía, mucho más intimidante.
Allí parado estuvo unos segundos como esperando algo. Luego para mi sorpresa, y en un acto calculado, se metió por la rendija del péndulo y desapareció de mí vista.
Es increíble! dije sorprendido. Mi padre me comentó que hacía más de una semana que había comenzado ese “rito”, y él también sorprendido la había dejado “hacer”.
De hecho, lo de trasponer el péndulo me parecía ya sorprendente. Pero para llegar a ese lugar debía primero abrirse paso entre las tiras de la cortina (anti-moscas) de la puerta que comunicaba la cocina con el jardín. Y para hacerlo era necesario esperar a que el viento la moviera o que alguno de nosotros la corriera al pasar.
Bastante más tarde supimos que se trataba de una abeja cortadora de hojas. Insecto que construye sus nidos con hojas que enrolla en forma de canutos. Durante aquel verano muchas veces la “abeja” interrumpía la conversación de nuestros almuerzos cuando alguien soltaba un “ahí viene!” o “allá va”!. Era indudable que el insecto estaba construyendo su nido dentro de nuestro reloj Cu-Cú. Pero nadie se animó a perturbar semejante acto de destreza y creatividad. Estábamos ante un espectáculo único. Impedir el hecho, hubiese sido como interrumpir una magnífica sinfonía. Un sacrilegio! Algo así como el rechazo de un regalo.
Algunas semanas antes de que terminara el verano, la abeja dejó de visitarnos. Y ya llegado el otoño decidí mirar dentro del reloj. Así que cuidadosamente retiré la tapa posterior y observé unos canutos de hojas metidos unos dentro de los otros, formando una especie de habano de 6 o 8 secciones. Volví a dejar todo como estaba y colgué el reloj otra vez en la pared.
Para sorpresa de todos, al verano siguiente se volvió a repetir la misma historia. Y por más de 5 años generaciones sucesivas las “Megachile centuncularis” cumplieron rigurosamente el rito del reloj Cu-Cú de nuestra cocina.
No me cabe duda de que el instinto es una de las formas del conocimiento. Tampoco encuentro inconveniente para explicarme que las hembras que nacieron dentro del reloj, tenían claro en su memoria la ubicación del lugar exacto.
Lo que me deja preguntas sin responder es: ¿De que manera pudo transmitirse esa habilidad para trasponer los obstáculos que conducian a un lugar tan insólito como complicado? Puedo entender la casualidad de la primera madre, pero el resto se parece mucho a una obstinación genética.

viernes, 10 de diciembre de 2010

La fragilidad de la civilización

Insisto sobre el mismo tema pero desde otro ángulo. Me disculpo por la recurrencia.




La fragilidad de la civilización.

El increíble avance tecnológico de la humanidad en las últimas cinco décadas, ha permitido que el ser humano ganase infinidad de comodidades que eran impensadas hasta hace tan solo un siglo atrás. En este corto período, el mundo ha saltado del asombro que significaba la radio de transistores a la maravilla de Internet en un paso tan acelerado como sin pausa. Pero este salto, lo ha sumido también en una peligrosa dependencia que puede colocar al hombre urbano al borde de un abismo.
Como ocurre en muchos casos en la propia naturaleza, la ganancia de agilidad y velocidad se logra bajo el costo de una mayor fragilidad.
La sociedad moderna aunque ágil y veloz como jamás la haya conocido antes la historia, se ha vuelto así también sumamente frágil. Todo depende de la energía eléctrica. Toda la potencia productiva de la civilización, la red financiera y doméstica, el transporte y la cadena de distribución. Así mismo, la inmensa mayoría de la provisión de agua depende de la electricidad. Y no contentos con ello, hemos sumado en los últimos 20 años la casi exclusiva dependencia de las comunicaciones a través de internet y su red satelital. ¿Pero a donde pretendo llegar con todo este discurso?...
No es difícil deducir para el lector, que intento referirme al hipotético caso de una suspensión general de la energía eléctrica. Y peor que eso, a la destrucción de gran parte de la tecnología eléctrica que sostiene el actual modo de vida.
Una tormenta solar como la que ya ocurrió en 1859: Pues bien, en aquella época hacía apenas 15 años que el hombre se adentraba en la utilización de la electricidad con el advenimiento del telégrafo. Su uso por lo tanto, a excepción de la telegrafía estaba limitado casi exclusivamente al plano científico. La incipiente industrialización de la civilización, basaba por entonces su fuerza en la maquina de vapor.
No existían redes domiciliarias, las sociedades urbanas estaban organizadas para prescindir de lo que aún no conocían. De hecho, cuando sucedió la extraordinaria tormenta de 1859 en nada afectó la vida de las personas de entonces.
Ocurrió sin embargo que los cables del telégrafo se derritieron, llegando a producir incendios en algunas estaciones. La aureola boreal pudo ser vista desde el caribe en un espectáculo único para esa latitud.
En la actualidad. Un hecho de las mismas características podría producir una catástrofe humana de proporciones. Muy particularmente en todos los grandes centros urbanos.
Se deduce que no es la tormenta solar en sí misma, un peligro para la vida en el planeta. Pero sí en cambio, es un peligro para la civilización. Es un peligro para el hombre pues no hay mayor peligro para la especie humana que el que proviene de su propia naturaleza. No es el hombre el que ha evolucionado sino la escenografía que lo encuadra. Una escenografía que sostiene su continuidad en una larga cadena de eslabones forjados desde la escritura, afianzados por la imprenta y difundidos explosivamente por el “Big-Bang” de la internet. Pero el haber aprendido a “pulsar los botones” no significa ser parte del avance de la tecnología y mucho menos de su conocimiento generador. Y aunque lo fuera, que no lo es. El conocimiento por si mismo, no garantiza la intención.
Hablo de que no ha existido una evolución espiritual del hombre. No estamos frente a un mejor ser humano sino frente a un ser humano contenido en una sociedad que reprime sus miserias y observa sus actos. El hombre en su esencia, sigue siendo el mismo. Y fuera de esta matriz civilizada que lo contiene y lo controla, no sabemos cual puede ser su reacción frente a la necesidad desbandada de multitudes millonarias.
Lo que hoy vemos como una diferencia de actitud en este entorno civilizado, es apenas una diferencia de grado y no de naturaleza.
En mi opinión, bajo la escenografía del consumismo, aún se satisface agazapada la misma voracidad germinal de hace más de 5000 años.
Nada es más frágil a una tormenta solar que internet y su red satelital. Pero resulta que el dinero de las personas en el mundo, depende hoy de este medio. Y ese es solo el comienzo. Pues ningún satélite se repone de un día para otro. Ningún transformador de alta tensión se construye y se instala en un corto tiempo. Los países incapaces de producir su propia tecnología, enfrentarán así una dificultad adicional.
Ante esta hipótesis, mi puntual temor se centra sobre los grandes centros urbanos. Pues confío que ante una contingencia de este tipo, las pequeñas comunidades despertarán su natural impulso tribal para actuar en solidaridad.
Es cierto que la solidaridad podrá manifestarse también en un principio en las grandes ciudades, pero carecerá de la fuerza necesaria para prolongarse en el tiempo.
Hace ya casi una década que la NASA conjetura y advierte de la posibilidad de un hecho de esta naturaleza. Las últimas noticias dicen que la Agencia Espacial Norteamericana está trabajando en un sistema de alerta prematura, que permitirá advertir con más de 24 horas de anticipación, sobre la eyección desde el sol de un flujo electromagnético de estas características. Lo cual, daría tiempo a las centrales eléctricas a desconectar sus sistemas y disminuir así los daños.
Pese al “tono” apocalíptico de este escrito. Mi sola intención es que el lector detenga el paso y reflexione sobre un hecho posible que ya sucedió hace solo 150 años, y que volverá a suceder. Y no es aquí el caso de que la naturaleza se levanta contra la humanidad. Pues queda claro que el pulso que anima el cosmos es solidario con la vida, pero no significa por ello que también lo sea con el capricho tecnológico del hombre. Pues es el hombre apenas, uno de los modos de expresión de la vida y no su razón última y fundamental.

martes, 29 de diciembre de 2009

TORMENTA SOLAR 2012



La reflexión sobre este escrito tomado de la página de la NASA, recae fundamentalmente en el análisis de la fragilidad alcanzada por el hombre actual. Cuyo confort y sustento ha terminado por apoyarse casi exclusivamente en la tecnología.
Queda muy claro que el avance tecnológico no ha sido acompañado por una mejor condición del Ser humano. No ha existido un avance espiritual ni el logro de una mayor sabiduría. De hecho puede afirmarse que el hombre sigue siendo la misma bestia que asesinó a Sócrates, a Cristo o a Giordano Bruno.
Si ocurriera hoy lo que sucedió en 1859 quienes habitan grandes núcleos urbanos estarían en graves problemas. Millones morirían por abandono o en manos de otros hombres. La bestia que habita en el Homo Sapiens sigue aun agazapada tras la apariencia de la civilización.
El escrito que a continuación se lee es del 2003, pero ocurre que la misma Nasa anunció en Enero del 2009 una tormenta solar de proporciones inusuales para mediados del 2012.

Supertormenta Solar
Los científicos están comenzando a comprender los eventos de la histórica tormenta solar de 1859. Algún día, dicen, podría repetirse.

Octubre 23, 2003:Los últimos datos descubiertos sobre la tormenta más grande en la historia, está ayudando a los científicos de la NASA a medir su intensidad y a calcular la probabilidad de que lo que ocurrió en los cielos terrestres casi hace un siglo y medio pueda repetirse.Derecha: Imagen ultravioleta del Sol tomada por el Observatorio Solar y Heliosférico de la ESA/NASA (SOHO) el 23 de octubre de 2003.En círculos científicos donde las llamaradas solares, las tormentas magnéticas y otros raros eventos solares son discutidos, los acontecimientos del 1-2 de septiembre de 1859 son siempre el tema principal entre todas las leyendas atronómicas. Aún en esa época, hace 144 años, muchos de los habitantes de la tierra se dieron cuenta de que algo trascendental había sucedido. En pocas horas, los cables telegráficos de Estados Unidos y Europa se cortaron espontáneamente, causando numerosos fuegos, mientras que las Auroras Boreales, fenómenos producidos por la inducción solar y asociados con regiones cercanas al Polo Norte, fueron observados en lugares tan al sur como Roma, La Habana y Hawaii, con similares efectos en el Polo Sur.Lo que ocurrió en 1859 fue una combinación de varios eventos que tubieron lugar simultáneamente en el Sol. Si hubieran tenido lugar por separado sólo hubieran sido eventos algo notables. Al ocurrir en forma simultánea, sin embargo, causaron la disrupción más potente en la ionosfera de la tierra en toda la historia. "Lo que generaron fue la perfecta tormenta solar", dice Bruce Tsurutani, un físico que estudia plasmas en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA.
Anótese aquí para recibir nuestro servicio de ENTREGA INMEDIATA DE NOTICIAS CIENTÍFICASPara comenzar a entender la perfecta tormenta solar, primero se deben comprender los colosales números con los que los físicos que estudian plasmas como Tsurutani, trabajan todos los días. Con más de 1.4 millones de kilómetros (869,919 millas) de ancho, el Sol contiene un 99.86 por ciento de la masa de todo el Sistema Solar: más de un millón de Tierras cabrían dentro. La energía total radiada por el Sol es aproximadamente de 383,000 billones de kilovatios, el equivalente a la energía generada por una explosión de 100,000 millones de toneladas de TNT explotando por segundo.La energía liberada por el Sol no es siempre constante. Una inspección de la superficie del Sol revela un laberinto de campos magnéticos y nubes arqueadas de plasma caliente rodeadas por oscuras y errantes manchas solares.De vez en cuando -- los científicos no pueden predecirlo con exactitud -- en la superficie del Sol ocurre un evento que libera una inmensa cantidad de energía en forma de llamarada solar o eyección de masa coronal, un estallido de gases electrificados muy calientes con una masa que puede sobrepasar la del Monte Everest.Abajo: Esta Aurora Boreal apareció sobre Wisconsin el 22 de octubre de 2003. Durante la supertormenta de 1859, tales auroras aparecieron tan al Sur como Cuba y Hawai. Derechos Reservados de la fotografía: Chris VenHaus.

Lo que ocurrió durante los bochornosos días del verano de 1859, en los 150 millones de kilómetros (alrededor de 93 millones de millas) de espacio interplanetario que separan al Sol de la Tierra, fue lo siguiente: el 28 de agosto, los observadores solares se percataron del desarrollo de numerosas manchas solares en la superficie del Sol. Las manchas solares son regiones localizadas con campos magnéticos extremadamente intensos. Esas manchas se entrecruzan, y el campo magnético resultante puede generar una liberación de energía repentina y violenta denominada llamarada solar. Desde el 28 de agosto al 2 de septiembre, diversas llamaradas solares fueron observadas. Entonces, el 1 de septiembre, el Sol liberó una descomunal llamarada solar. Durante casi un minuto la cantidad de luz solar producida en esa región se duplicó."Con la llamarada vino la liberación de una nube de plasma cargada magnéticamente y denominada eyección de masa coronal", dice Tsurutani. "No todas las eyecciones de masa coronal se dirigen hacia la Tierra. Tardan normalmente de tres a cuatro días en llegar aquí. Ésta tardó 17 horas y 40 minutos", anota.Abajo: Los coronógrafos del SOHO grabaron esta película de una eyección de masa coronal (CME) dirigiéndose a la Tierra el 22 de octubre. Las predicciones del NOAA esperan que alcance la tierra alrededor del 24 de octubre, pero no tan severamente como la supertormenta de 1859.La eyección de masa coronal no sólo fue extremadamente rápida, los campos magnéticos que contenía eran intensos y en directa oposición a los campos magnéticos terrestres. Esto hizo que la eyección de masa coronal del 1 de septiembre de 1859 cancelara el propio campo magnético de la Tierra, permitiendo a las partículas cargadas penetrar en la atmósfera. El resultado de tal fenómeno estelar fue un espectáculo de luz y mucho más -- incluyendo disrupciones potenciales en redes eléctricas y sistemas de comunicaciones.En 1859, el invento del telégrafo había ocurrido sólo 15 años atrás y la infraestructura eléctrica estaba realmente en su infancia. La tormenta solar de 1994 causó errores en dos satélites de comunicaciones, afectando los periódicos, las redes de televisión y el servicio de radio en Canadá. Otras tormentas han afectado sistemas desde servicios móviles y señales de TV hasta sistemas GPS y redes de electricidad. En marzo de 1989, una tormenta solar mucho menos intensa que la perfecta tormenta espacial de 1859, provocó que la planta hidroeléctrica de Quebec (Canadá) se detuviese durante más de nueve horas; los daños y la pérdida de ingresos resultante se estima en cientos de millones de dólares."La pregunta que más a menudo me hacen es, '¿Puede ocurrir otra perfecta tormenta espacial de nuevo?' '¿Cuándo?'", añade Tsurutani. "Siempre contesto que es posible y que perfectamente puede ser más intensa que la que aconteció en 1859. Con respecto a cuándo, simplemente no lo sabemos", dice.
Para investigar "la tormenta especial perfecta" de 1859, Tsurutani y los co-escritores Walter González, del Instituto Espacial Nacional Brasileño, y Gurbax Lakhina y Sobhana Alex, del Instituto de Geomagnetismo de la India, utilizaron informes históricos sobre el sector, observaciones solares y de las auroras, así como datos recientemente descubiertos acerca de campos magnéticos del Observatorio Colaba en la India. Los hallazgos fueron publicados en un ejemplar de la revista 'Journal of Geophysical Research'.

viernes, 25 de diciembre de 2009

Que carajo es el Tango?

El tango es el lamento del sol brillando sobre la luna llena. Es el aullido del lobo extranjero gritando su soledad al universo. Es el cachorro extraviado buscando a su manada. Es la necesidad del Ser, que se conmueve ante el deseo de amar y ser amado. Es finalmente, la decepción y el abrazo fraterno que te contiene.
De allí viene el tango. 25/12/2009 Disfruten de esto : http://www.facebook.com/l.php?u=http://www.youtube.com/watch?v%3DUWxcVyBRecE&h=1f38a6825c0f74e75d2b904b67a106cb

Mi mensaje de Navidad


Mi mensaje de Navidad, toma a la celebración como la intención de los hombres, de coincidir en una fecha para manifestar el deseo de una mejor humanidad.
Y en tal sentido y con tal intención recurro a las palabras de Albert Einstein.

Albert Einstein afirmo: “Un ser humano es parte del todo que llamamos universo, una parte limitada en el tiempo y en el espacio. Esta convencido de que el mismo, sus pensamientos y sus sentimientos, son algo independiente de los demás, una especie de ilusión óptica de su conciencia. Esa ilusión es una cárcel para nosotros, nos limita a nuestros deseos personales y a sentir afecto solamente por los pocos que tenemos mas cerca. Nuestra tarea tiene que ser liberarnos de esa cárcel, ampliando nuestro circulo de compasión, para abarcar a todos los seres vivos y toda la naturaleza”.
Feliz Navidad (mejor humanidad) para todos!